No es que baste tener los documentos catastrales para hacerle derribar todo de golpe, lamentablemente la situación es un poco más complicada. Primero intenta mandarle una carta certificada con acuse de recibo explicando el problema y pidiéndole aclaraciones, quizás ni se ha dado cuenta de la invasión o puede corregirlo fácilmente; si no responde o se niega, te conviene contactar a un topógrafo o un abogado que haga una verificación seria en el terreno, porque a veces los catastros tienen errores o interpretaciones distintas. Mientras tanto documenta todo con fotos y mediciones, y si no llegan a un acuerdo entonces sí, tendrás que pensar en una acción legal, pero al menos habrás intentado el camino pacífico antes.