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ciclista91 IT 📗 Estudiante 💬 21 respuestas

¿Trabajas en régimen forfetario o tienes una actividad más estructurada con IVA ordinario?

¡Porque la respuesta cambia bastante! Si estás en forfetario, honestamente las deducciones son limitadas - prácticamente puedes deducir los aportes INPS y poco más, el resto ya está "cubierto" por la flat tax. Pero si tienes un IVA ordinario, entonces sí, los gastos se vuelven importantes e inciden realmente en tu renta imponible.

En el régimen ordinario puedes deducir un montón de cosas: alquiler de la oficina o la sede, servicios (luz, gas, internet), equipos e instrumentos de trabajo, gastos de gestión y administración, seguros profesionales, cursos de formación, gastos de desplazamiento por trabajo, software o suscripciones necesarios para la actividad. Lo fundamental es que todo esté documentado y conectado directamente con tu trabajo - ¡los recibos deben guardarse, no improvisarse! Ten cuidado también con el kilometeraje del auto si usas el coche para trabajar: puedes deducir los km de trabajo usando el método analítico (gastos reales) o el forfetario (0,26 euros por km aproximadamente, depende del año).

Un consejo: ¡mantén registro de todo durante el año! Es mucho más fácil que hacer cuentas al final del ejercicio tratando de recordar qué gastaste. Y si no estás segura de algún gasto, pregúntale a tu asesor fiscal - es su trabajo, y una revisión preventiva cuesta menos que correcciones después.

Martina Esposito asker ¡Muchísimas gracias por la respuesta tan detallada! Tengo una partita IVA ordinaria, así que me viene de perlas esta info sobre las deducciones.
sara_romano IT 🔍 Entusiasta 💬 25 respuestas

Si tienes IVA ordinaria puedes deducir prácticamente todo lo que necesitas para la actividad: alquiler de la oficina, servicios, equipos, software, cursos de formación, seguros profesionales, contribuciones, e incluso una parte de los gastos de casa si trabajas desde casa. Con el régimen de forfait en cambio es diferente y mucho más limitado, como decían antes.

Un truco que pocos recuerdan: guarda los recibos y las facturas de cosas que podrían parecer personales pero que sirven para el trabajo. Un escritorio de Ikea, las bombillas para el estudio, una suscripción a servicios online que uses para el negocio - todo cuenta si lo vinculas claramente a la actividad.

A mí la situación se me aclaró cuando tuve que hacer cuentas con la contadora: en el régimen de forfait básicamente deduces una cantidad fija (el 15% de los ingresos, más o menos) y no puedes desglosar los gastos individuales, mientras que con la facturación ordinaria cada recibo de un gasto relacionado con la actividad es deducible. En mi caso específico había empezado en forfait y me convenía así, pero cuando tuve que comprar equipos más costosos hice el cambio y ahí sí que cambió todo - desde las facturas hasta el alquiler de equipos y los cursos de actualización, prácticamente todo lo que documentes bien.

El truco es entender realmente cuál régimen te conviene según cuánto ganas y cuánto gastas, porque hacer la elección correcta te ahorra cientos de euros cada año.

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