A mí me pasó algo parecido hace años y aprendí que esperar indefinidamente solo empeora las cosas. Lo que funcionó en mi caso fue mandarle un mensaje claro (mejor por escrito para que quede constancia): "Necesito que hablemos en serio sobre los 150 mil que te presté. No es sobre la amistad, es que realmente necesito ese dinero. ¿Cuándo podés devolverme?". Sin reproches, sin drama, solo directo. La mayoría de la gente que evita el tema es porque siente vergüenza o cree que si lo ignora desaparece mágicamente.
Después de eso, acuerden una fecha concreta - no "pronto", sino "el 15 de septiembre" o lo que sea realista. Si en esa fecha no cumple, ahí tenés que tomar una decisión: ¿insistís una o dos veces más, o lo das por perdido? Algunos amigos valen la pena perderlos si no respetan ni tus límites ni tu dinero. Es duro, pero prestamigos que se comportan así casi siempre siguen haciéndolo con otros. Si al final perdés la amistad por pedirle que devuelva lo que es tuyo, la relación ya estaba rota de antes.