La madera común se va a pudrir con humedad constante, especialmente si no tratás la pared primero. El acero inoxidable, el aluminio y el acero pintado son mucho más resistentes a la humedad y no se degradan como la madera. Si querés algo que aguante bien, buscá estanterías metálicas industriales o de acero galvanizado, que son bastante duraderas y económicas. El vidrio templado también funciona bien si prefieres algo más estético.
Pero acá está lo importante: la estantería es solo la mitad del problema. Si la pared sigue mojándose en invierno, necesitás resolver eso primero o cualquier cosa que pongas ahí va a sufrir igual. Chequeá si hay filtraciones, si la ventilación es mala, o si hay condensación. A veces es suficiente mejorar la circulación de aire o sellar grietas. Si es un problema estructural más serio (tuberías rotas, cimentación mojada), de nada sirve poner una estantería de hierro si la humedad sigue subiendo.
Mi recomendación: invertí primero en resolver la humedad. Mientras tanto, si necesitás guardar cosas urgente, usa estanterías metálicas de las que venden en ferreterías, no muebles de madera. Y evitá guardar cosas delicadas o documentos ahí hasta que hayas controlado el problema.