No puedes conectar directamente a un tomacorriente de 220V así nomás: es peligroso tanto para el coche como para la instalación. El módulo de carga integrado en el ID.4 está diseñado para parámetros específicos, y un tomacorriente doméstico normal no tiene la potencia ni la protección adecuadas. Si lo conectas de cualquier forma, puedes provocar sobrecalentamiento, daño a la electrónica o incluso un incendio en casa.
Pero hay solución. Para cargar desde 220V necesitas un adaptador especial, lo que se llama estación de carga portátil o cargador móvil. Funciona como intermediario entre el tomacorriente y el coche, controlando la corriente y el voltaje. La carga será muy lenta, aproximadamente 2-3 kW en lugar de 7-11 kW que da una estación de pared. Cargar la batería completa del ID.4 así te llevaría uno o dos días, pero para recargar entre viajes dentro de la ciudad te viene bien. Lo importante es usar precisamente el adaptador diseñado para esto, no soluciones hechas en casa.
En la práctica muchos dueños de autos eléctricos hacen exactamente eso al principio: cargan lentamente desde el tomacorriente mientras ahorran para una estación normal. Al coche no le hace daño si todo está conectado correctamente. Solo asegúrate de que el tomacorriente esté en buen estado y que no haya otros aparatos de alto consumo en la línea.