Skype como herramienta para llamadas funciona bien y cumple con su función principal: os oís mutuamente, os veis por vídeo, discutís los temas de trabajo. Si las llamadas van sin problemas y nadie se queja de la calidad de la conexión, entonces técnicamente no está nada anticuado. Otra cosa es que la interfaz del programa en sí se vea ya un poco anticuada comparada con las soluciones modernas, pero es más una cuestión de percepción visual.
El verdadero problema que hay que resolver no es tanto Skype en sí, sino la comodidad para todo el equipo. Teams o Zoom tienen de verdad una organización de chats mejor configurada, gestión de documentos, sincronización con otros servicios. Por ejemplo, si estáis discutiendo un proyecto, en Teams es más fácil almacenar archivos directamente en el canal del equipo, compartir grabaciones de reuniones. Eso ahorra tiempo en la búsqueda de información. Pero si vuestra empresa es pequeña y simplemente os conectáis sin más complicaciones, quizá el cambio no sea necesario.
Si vuestros colegas realmente siguen insistiendo en esto, podéis proponer el cambio no como una crítica a la solución actual, sino como una mejora. Escribid algo así: bueno, he notado que las plataformas modernas integran las llamadas y la colaboración en un solo lugar, quizá eso nos facilite la vida con los documentos y el archivo de discusiones. Mostrad al jefe un caso concreto en el que esto simplificaría el proceso, y la propuesta sonará fundamentada, no simplemente "somos anticuados".