Para andar casual los fines de semana y para ir al trabajo, tubeless honestamente es un lujo más que una necesidad. El beneficio real que notarías es menos pinchazos, especialmente los pequeños que a un tubo le costaría más evitar. También está esa cosa de menos resistencia a la rodadura, pero a velocidades casuales es bastante mínimo. Pero el factor más importante es la tranquilidad; puedes usar presiones de llanta más bajas sin riesgo de pinchazos por aplastamiento, lo que en realidad hace que la conducción sea un poco más suave en pavimento irregular 🚴
Lo que se vuelve complicado para ti es el costo de conversión y el mantenimiento. $200-300 más llantas nuevas es dinero real, y luego necesitas cinta especial para llanta, sellador (que hay que reemplazar cada pocos meses), y una bomba que pueda manejar el sellado inicial del talón. Si te pinchas en el camino, igual tienes que llevar un kit de reparación y saber usarlo - no es como simplemente cambiar un tubo de repuesto y seguir. Para paseos de fin de semana, es complejidad extra que probablemente no necesitas.
Mi opinión: quédate con tubos por ahora a menos que los pinchazos hayan estado arruinando genuinamente tus paseos. Si estás teniendo múltiples pinchazos por aplastamiento o las espinas te atrapan constantemente, entonces sí, tubeless tiene sentido. Pero si solo estás haciendo vueltas casuales, guarda ese presupuesto para otra cosa - mejores llantas, una luz bonita, o simplemente ahórralo para cuando actualices toda la bicicleta. No te sentirás como que te estás perdiendo de algo 😊