No mires solo la rentabilidad bruta de alquiler, porque te vas a llevar un chasco. Conozco a un colega que compró algo parecido en Malasaña hace unos años, pagó 260k y entre comunidad (120 euros/mes), IBI, mantenimiento y la factura del seguro de inquilino llegaba fácilmente a 250-300 euros mensuales, más imprevistos como goteras o cambios de tuberías que salían por sorpresa. Con 850 euros de alquiler al mes se quedaba con poco más de 500 reales después de gastos, lo que es una rentabilidad del 2-2,5% anual si es que no había meses sin ocupación o problemas con impagos.
Lo que sí tiene sentido es si ves el piso como una apuesta a revalorización de la zona a largo plazo (10+ años) y no como fuente de cash flow, o si tienes pasta para aguantar periodos muertos sin que te queme el flujo. De lo contrario, ese dinero de entrada te da más margen en fondos indexados o incluso en otro tipo de inversión inmobiliaria con mejor ratio.