NoFrost no es marketing, el sistema funciona de verdad, pero si vale la pena que tú pagues el doble depende de tu paciencia. Si descongelar el viejo Biryusa es para ti solo una rutina que haces una o dos veces al año y no te obsesionas con ello, entonces no tiene sentido pagar de más. El refrigerador seguirá funcionando 10+ años más, y simplemente habrás tirado dinero.
Pero hay un detalle: si tienes humedad alta en la cocina, abres mucho la puerta del congelador o vives en un clima con cambios de temperatura drásticos, entonces el hielo se acumula rápido y de forma molesta. Ahí NoFrost realmente te facilita la vida: la capa de hielo crece más lentamente, el frío se mantiene más estable, el compresor trabaja menos. No creas del todo eso de «varios años sin descongelar», pero una vez al año en lugar de cada seis meses es de verdad.
Consejo práctico: antes de soltar la pasta, comprueba si tu Biryusa actual puede funcionar un par de años más. Si dura más que lo que pagarías por la diferencia de precio entre un modelo normal y uno con NoFrost, espera. Y cuando elijas uno nuevo, no solo mires si tiene el sistema, sino también el volumen del congelador: a menudo los modelos con NoFrost tienen un compartimento de congelación expandido, lo que puede ser más útil que el propio sistema.