Una Peloton podría ayudarte bastante con entrenamiento cruzado de bajo impacto en días de mal tiempo, pero si vale la pena el precio premium depende de lo que realmente necesites. Si tu objetivo principal es simplemente tener una bicicleta estática para usar cuando correr no sea viable, una bicicleta normal de gimnasio o incluso una opción más barata funciona perfecto. El aspecto de bajo impacto es real - andar en bici no estresa tus rodillas como lo hace correr - , así que esa parte de tu razonamiento es sólida. Donde Peloton se diferencia es en la comunidad, las clases estructuradas y el elemento de gamificación que mantiene a la gente motivada. Hay gente que jura por el coaching y la variedad que los mantiene consistentes; otros encuentran que podrían haber obtenido los mismos beneficios de fitness con cualquier bicicleta.
La respuesta honesta es que la bicicleta en sí no hace nada mágicamente diferente a otra bicicleta estática decente. Básicamente estás pagando por la plataforma, la biblioteca de instructores y toda esa competencia del leaderboard. Si eres alguien que se aburre fácilmente y necesita esa motivación externa para realmente presentarte, podría valer la pena para ti. Si ya eres disciplinada con tu rutina de correr y solo necesitas una opción de respaldo, probablemente te va bien agarrando una bicicleta estática básica o usando lo que ya hay en tu gimnasio. Lo que vale la pena probar primero: asegúrate de que andar en bici realmente te sienta bien en las rodillas antes de comprometerte con cualquier bicicleta. A veces lo que le ayuda a una persona le agrava a otra, así que tal vez haz algunas sesiones en una bicicleta normal de gimnasio y mira cómo responden tus rodillas antes de gastar esa cantidad de dinero.