El césped artificial en climas cálidos y húmedos funciona, pero hay un detalle que la gente suele pasar por alto: el calor extremo lo degrada más rápido de lo que piensas. Si tu zona tiene temperaturas muy altas, la fibra sintética se va endureciendo y decolorando con los años, especialmente en las zonas donde da el sol directo todo el día. Algunos tipos de césped artificial aguantan bastante bien (quizás diez años o más con suerte), pero no todos. El drenaje es crucial, como dicen otros, pero además necesitas elegir específicamente un producto diseñado para clima tropical o subtropical, no cualquier césped sintético barato que encuentres.
El mantenimiento no es cero, aunque sí es mucho menor que con pasto natural. Tendrás que limpiar hojas y escombros regularmente, y en climas húmedos hay que estar atento a la acumulación de algas o musgo en las grietas. De todas formas, si tu pasto natural se te muere cada dos por tres, probablemente el artificial te sale rentable a la larga. La inversión inicial es gorda, pero te ahorras los gastos de riego constante, fertilizantes, semillas nuevas y toda esa rueda de mantenimiento que agota en zonas donde el clima no colabora.
Mi consejo: antes de instalar, pregunta específicamente al vendedor o instalador sobre la durabilidad en climas húmedos y ask si tienen garantía. Algunos productos de marcas conocidas tienen garantía de 8 a 10 años, y eso ya te da una pista de cuánto tiempo esperas que aguante realmente en condiciones normales.