Tuve una situación parecida: la ventana rozaba en la esquina y tenía que hacer fuerza para cerrarla. Al principio también pensé en llamar a un técnico, pero luego lo intenté yo mismo. Resultó que bastaba con regular la bisagra superior: hay un tornillo en el lado del extremo (del lado donde está la manija) que desplaza la hoja horizontalmente. Si lo giras en el sentido de las agujas del reloj, la ventana se mueve hacia la bisagra; si lo giras en sentido contrario, se aleja de ella. En mi caso necesitaba apenas dos o tres vueltas para que apareciera un espaciador uniforme entre la hoja y el marco.
Pero antes de empezar a girar tornillos, realmente tiene sentido verificar lo que dijeron los chicos arriba: en 15 años el sellador casi seguro que perdió elasticidad. Si la goma está hundida, rígida o incluso parcialmente despegada de las ranuras, entonces regular las bisagras será una solución temporal. Mira a lo largo de la hoja cuando está cerrada: debe haber un espaciador uniforme en todo el perímetro, literalmente de uno o dos milímetros. Si en algún lugar la goma está comprimida, vale la pena reemplazarla (puedes sacarla de las ranuras e insertar una nueva).
Después de cambiar el sellador o regular las bisagras, recuerda lo principal: la ventana debe cerrarse suavemente, sin azotarla. Y al menos una vez al año limpia las bisagras y lubricalas con aceite de máquina o grasa de silicona: esto les prolongará la vida útil.