Yo hice varias piñatas así con mis hijos cuando eran más chicos, y la verdad es que funciona de maravilla. La técnica es simple: necesitás un globo como base (o una caja de cartón si querés algo más firme), y después viene lo bueno que es preparar el engrudo. Mezclás harina con agua hasta que quede como una pasta líquida sin grumos, algunos le agregan un poco de sal para que no se eche a perder si tardás varios días. Luego rasgás el periódico en tiras no muy pequeñas, las mojás en el engrudo y las pegás al globo capa tras capa. Lo importante es que cada capa se seque bien antes de poner la siguiente, o terminás con un desastre pegajoso. Yo dejo secar entre capa y capa unas tres o cuatro horas si puedo, o si tengo prisa las apilo igual pero tardará más en secarse todo junto.
Lo que descubrí después de un par de intentos fallidos es que si usás papel de diario viejo en lugar de periódico blanco, se ve mucho mejor al final y además absorbe mejor el engrudo. Y acá viene el truco que no todos conocen: antes de pintar la piñata terminada, dale una mano de cartulina blanca pegada con el mismo engrudo, como si fuera una capa más. Te ahorra un montón de pintura y el resultado queda mucho más prolijo. Para los detalles como orejas o snout si es un animal, pegá cartón rizado o papel mache moldeado antes de darla por terminada. Después de que todo está bien seco, podés pintar con lo que tengas a mano, pintura acrílica funciona perfecto. Para rellenarla de golosinas, cuando ya está lista le hacés una abertura por la parte de atrás con cuidado, la llenas, y la cerrás con cinta o pegante. Tu hija va a disfrutar un montón sabiendo que vos la hiciste especialmente para ella.