No precalientes el agua ni hagas nada por separado; metelo todo junto crudo en la olla. La gente a veces piensa que tiene que sofreír primero o calentar agua, pero con la olla a presión no es necesario y solo suma tiempo. Agua fría, lentejas, verduras y caldo directo, y dejás que la olla haga su magia.
Una vez que llegue a presión, necesitás entre 12 y 18 minutos según qué tan blanda quieras la sopa. Si te gusta más calduda y las lentejas enteras, 12 minutos. Si preferís que se deshagan más y quede cremosa, 15-18. Lo bueno es que la diferencia entre un tipo de lenteja y otro no es tanta como en olla normal, así que no te compliques demasiado.
El truco que no mencionaron es dejar que se despresurize naturalmente al final, sin abrir la válvula rápido. Si abrís la presión rápido, las lentejas se rompen todas y la sopa pierde textura. Esperá 5 o 10 minutos a que baje sola, abrís tranquilo, y si querés que quede más espesa le das otros 2 minutos de cocción con la tapa abierta. Con la olla nueva vas a ver que 45 minutos se convierte fácil en menos de media hora limpio.