El truco principal es reducir la cantidad de queso o usar uno menos graso, pero lo que realmente hace la diferencia es cómo procesan el choclo: en lugar de hacerlo puré bien espeso, lo dejan más líquido y solo muelen parte del grano, dejando otros enteros para que flote. También ayuda un montón agregar caldo en lugar de solo agua, y algunas personas le meten un toque de crema agria al final en lugar de queso fundido desde el inicio, lo que le da sabor sin esa textura tan densa. Si lo que te causa problemas es la digestión, intentá agregar comino o un poco de jengibre rallado mientras cooks, porque eso ayuda a reducir la hinchazón.