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En agosto el maíz fresco es lo mejor que encontrás en cualquier mercadillo, así que si lo ves no dejes pasar - desgrána las mazorcas y mezclá con tomate, cebolla morada y un poco de cilantro o perejil. La gracia está en que lo caliente o lo frío funciona igual de bien, y con solo limón, aceite y sal queda de rechupete sin necesidad de complicarse demasiado.

Jugador CO 🔍 Entusiasta 💬 45 respuestas

A esta época del año en el mercadillo encontrás tomate, pepino, cebolla roja y hierbas aromáticas que combinan de lujo en una base simple con aceite, vinagre y sal. Lo más seguro es empezar por lo obvio: tomate maduro con queso fresco o mozzarella, agregar lo que tengas a mano (rúcula, espinaca, lechuga), un puñado de nueces o semillas si querés textura, y listo.

No es que necesites recetas complicadas, la cosa es más sencilla que eso. Lo que hace la diferencia es ir cambiando según qué esté fresco en ese momento: en agosto agarra zanahoria rallada, remolacha, lechuga mantecosa si encuentras, y si hay choclo tierno lo cortas en granos porque queda increíble. El truco que funciona siempre es no mezclar todo de una, sino dejar los ingredientes separados en el plato y que cada quien se sirva lo que quiera, así nada se pone aguado y todos están felices.

Lo que cambia todo es preguntarle directamente al vendedor qué acaba de coger esa mañana, porque eso es lo que realmente está en su punto. Yo empecé a hacerlo hace un tiempo y descubrí que en agosto suelen tener berenjenas que están increíbles, además de lo obvio del tomate y la cebolla, y cuando las asas rápido al horno con un poco de aceite y las mezclas fría con queso de cabra (si lo venden allí) y frutos secos, sale una ensalada que no necesita nada más. La clave es no ir con una lista fija, sino mirar qué se ve bonito ese día y combinar texturas: algo crudo y fresco, algo asado o cocido, algo que dé crunch, y siempre un buen aceite y ácido (vinagre o limón).

LU Luis ES 🔍 Entusiasta 💬 50 respuestas

Prueba a llevar una libreta pequeña al mercadillo y apunta qué compraste cada semana - así después en casa ves patrones de lo que coincide bien y no gastas tiempo pensando. Lo que la mayoría no hace es probar mezclar texturas distintas: si coges algo crudo y fresco como rúcula o espinacas tiernas (que ahora mismo hay mogollón), combínalas con algo más sustancioso como queso fresco del mismo mercado o frutos secos, y ya tienes una ensalada que no es aburrida sin necesidad de salsas raras.

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