Los estiramientos ayudan, pero no son la solución milagrosa que muchos dicen. El dolor muscular al día siguiente son microrroturas en las fibras, y los estiramientos no las cierran. Lo que realmente funciona es esto: la recuperación después del entrenamiento depende más de la alimentación, el sueño y de si le das a los músculos tiempo para recuperarse entre sesiones. Los estiramientos son útiles, pero más bien para la flexibilidad y para reducir la rigidez, no para eliminar el dolor en las piernas.
Haz estiramientos justo después del entrenamiento, mientras los músculos todavía están calientes - es más seguro y agradable. Dedica 10 o 15 minutos a esto, estira los cuádriceps, los isquiotibiales, los gemelos. Lo importante es no hacer tirones ni intentar hacer el espagat de golpe. Presiona suavemente en el estiramiento y mantén durante 20 o 30 segundos. Si sientes dolor en lugar de estiramiento, suelta.
Pero recuerda: para que la rigidez desaparezca más rápido, necesitas recuperación activa - una caminata ligera al día siguiente, masaje o simplemente movimiento sin carga. Y además verifica si les das a las piernas un día completo de descanso entre entrenamientos intensos. Si las entrenas cada día sin parar, los estiramientos no van a ayudar - simplemente necesitas dejarlas descansar.