Sí, es completamente normal. Lo que tienes es agujetas, es decir, esa sensación cuando los músculos te duelen al máximo el segundo o tercer día después del ejercicio. Aquí todo es simple: después de un año sin entrenar, tus fibras musculares recibieron estrés, hubo microlesiones, comenzó el proceso de recuperación y adaptación. Esto significa que tu organismo está trabajando y los músculos van a crecer. En un par de días te sentirás mejor.
Pero ten en cuenta que ese dolor tan fuerte indica que realmente en tu primer entrenamiento te exigiste bastante. La próxima vez aumenta el volumen de entrenamiento gradualmente, si no corres el riesgo de lesionarte o de abandonar el deporte después de pasar por semejante infierno. Lo sé por experiencia propia: cuando volví a hacer actividad después del descanso, también casi no podía caminar. Pero se pasó en una semana, y el dolor será menos intenso en los entrenamientos siguientes.
Te ayudarán la actividad ligera (caminar, estiramientos), un baño caliente o ducha, una buena alimentación con proteína. Y lo más importante: no te asustes, sigue entrenando, solo distribuye la carga de forma más inteligente. El organismo se adapta rápido.