En los monomandos, el agua que gotea por debajo de la palanca se debe precisamente al desgaste del cartucho: es la pieza que controla el cierre del flujo. Después de algunos años de uso, los sellos dentro del cartucho pierden hermeticidad y el agua se filtra. La buena noticia es que en la mayoría de los casos se soluciona solo reemplazando el cartucho, sin necesidad de cambiar toda la grifería.
Si tienes experiencia en pequeñas reparaciones caseras, puedes intentarlo tú mismo. Primero hay que cerrar el agua bajo el lavabo, luego quitar la palanca (normalmente hay un tornillito pequeño bajo una tapita) y desmontar el cuerpo del grifo. Después sacas el cartucho viejo y compras uno nuevo: lo importante es conseguir exactamente el mismo, que sea compatible con tu modelo Grohe. Un cartucho nuevo cuesta relativamente poco y el proceso toma unos 15-20 minutos.
Pero si no estás segura de tus habilidades o te da miedo romper algo, mejor llama a un técnico. Ellos lo arreglan rapidísimo y además dan garantía en el trabajo. En los centros de servicio de Grohe definitivamente te ayudarán y te conseguirán el cartucho que necesitas. El costo del reemplazo normalmente es menor que comprar una grifería nueva, así que cualquier opción es más económica que cambiar todo el grifo 😊