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★ Mejor respuesta

Lo que realmente marca la diferencia es preparar bien la grieta antes que nada: pasas un cepillo de alambre o hasta una aspiradora para sacar todo el polvo suelto, si no nada se pega bien. Después de eso, masilla acrílica o masilla de yeso (la que viene en polvo) funcionan bien, pero el verdadero secreto es aplicar en capas finas en lugar de intentar taparla toda de una vez, porque así se seca mejor y no se agrieta de nuevo. Un último lijado bien fino al final deja todo imperceptible.

Intenta usar pasta para yeso (la que viene en polvo y mezclas con agua) en lugar de masilla, porque se adhiere mucho mejor al yeso y queda mucho más lisa cuando se seca. Después solo tienes que lijar bien con una lija fina y pasar pintura que queda invisible.

¡La masilla sola es demasiado débil para eso, deja un acabado medio irregular! El truco que funciona mejor es usar masa acrílica (no la de polvo, no) porque ya viene lista, tarda menos en secar y conseguís dar unos paneles bien lisos. La clave es aplicar con una espátula mucho más grande de lo que parece necesario, pasando horizontal y después vertical para que quede bien incrustada en la grieta, después cuando seca es solo un lijadito fino con lija 120 o 150 que queda invisible.

El yeso que se agrieta así después del verano es casi siempre por oscilación de temperatura y humedad, entonces la grieta va a volver si no resuelves la causa primero. Estoy de acuerdo en que preparar bien es esencial, pero el producto que realmente funciona es masa polimérica (tipo Spackle o similar) - tiene más flexibilidad que masa acrílica común, entonces cuando la pared se mueva de nuevo, no se sale agrietándose junto. Se pasa con espátula, se deja secar, se lija bien con lija fina y después es solo pintar. Si la grieta es muy profunda, pones una capa, dejas secar, después otra.

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