Una cosa que en realidad hace más difícil mantenerse sobria es anunciarlo a gritos - la gente siente que tiene que vigilarte o te ofrece bebidas por costumbre. En cambio, cuéntale tranquilamente a tus amigos cercanos qué pasa, y luego pide una bebida sin alcohol elegante en el bar que se vea sustancial, como un mojito virgen o algo con angostura y agua con gas. Nadie cuestiona lo que hay en una bebida que se ve legítima, y no estarás toda la noche tomando agua simple que se vuelve aburrida rápido. Lo otro importante es tener una razón específica para mantenerte lúcida - tal vez quieres realmente hablar con alguien, o estás manejando, o simplemente quieres sentirte bien al día siguiente. Tener ese ancla hace todo mucho más fácil que solo aferrarte por pura fuerza de voluntad.