Congelar tus hierbas en aceite es genuinamente la opción más segura - evitas el riesgo de botulismo completamente ya que la bacteria no puede crecer en condiciones congeladas. Si en cambio quieres aceite infusionado estable en la alacena, la solución real es acidificarlo (agregando vinagre o jugo de cítricos para bajar el pH por debajo de 4.6) o usar hierbas completamente secas, ya que el botulismo necesita humedad para prosperar. Escaldar hierbas frescas antes de guardarlas en aceite en realidad no elimina el riesgo, así que eso no soluciona tu problema. Honestamente la ruta congelada es lo que yo elegiría si te preocupa - simplemente mezcla hierbas con aceite, congela en bandejas de cubitos de hielo, y tienes porciones perfectas para cocinar en invierno sin estrés alguno.