La prueba del olfato es honestamente tu mejor aliado aquí. Si huele raro o agrio, esa es tu señal para tirarlo. Con una sopa hecha el martes pasado, definitivamente estás en la zona de riesgo si hablamos de finales de agosto - la mayoría de las sopas caseras de verduras empiezan a deteriorarse después del día 3 o 4. Incluso si se ve y huele bien, en ese punto la cantidad de bacterias podría haber subido bastante.
Algo que vale la pena saber: si has estado levantando la tapa y usándola varias veces (como sacando porciones con cucharón), eso introduce bacterias nuevas cada vez y acorta la ventana segura. Un recipiente sellado ayuda, pero no es infalible. Si tienes dudas y han pasado más de 4 días, yo diría que la tires antes que arriesgarte - la sopa es bastante fácil de hacer de nuevo, y una intoxicación alimentaria no vale la pena.