El cambio vale la pena, pero depende mucho de en qué te especialices y qué tanta responsabilidad asumas. Un técnico de mantenimiento gana bastante más que un operario base, probablemente entre un 30 o 40% más dependiendo del país y la zona. Lo clave es que la empresa te dé acceso a capacitación real en sistemas hidráulicos, neumáticos, electricidad industrial o lo que sea que usen en tu planta. Sin eso, vas a quedar estancado en un salario intermedio que no refleja lo que realmente haces.
La diferencia entre pequeñas y grandes empresas es brutal. En una pequeña planta de 50 personas, un técnico toca de todo pero el sueldo ronda lo bajo porque la empresa tiene presupuesto limitado. En una planta grande con cientos de empleados, hay escalas claras de especialización: técnico junior, senior, especialista en líneas específicas, y cada escalón suma dinero real. Además en empresas grandes tienes acceso a certificaciones externas, cursos pagados y la posibilidad de crecer hacia coordinador o supervisor de mantenimiento.
Así que mi consejo: antes de aceptar, pregunta específicamente qué capacitación te ofrecen, si hay carrera dentro del área de mantenimiento, y si el salario es negociable basándose en lo que ya sabes de la operación de máquinas. Si la oferta incluye un plan de formación real, toma el cambio sin pensarlo. Si es "mantenimiento" que termina siendo lo que ya hacías pero con otro título, entonces negocia mejor el sueldo antes de aceptar.