Tu contrato indefinido es prácticamente intocable por iniciativa del empresario sin causa justificada. La ley te protege bastante aquí: tu jefe no puede simplemente decidir convertirte en temporal porque le apetezca. Si lo intentara sin una razón legítima (como una restructuración seria de la empresa, causas económicas, organizativas o técnicas debidamente documentadas), estaríamos hablando de un despido improcedente. Y eso te da derecho a reclamación, indemnización y readmisión si lo solicitas.
Lo que sí podría pasar es que la empresa atraviese dificultades económicas reales y quiera negociar cambios en las condiciones laborales, pero eso requeriría consenso por tu parte y no puede ser unilateral. Si te presiona sin fundamentos serios, tienes derecho a negarle y mantener tu contrato tal cual. Te aconsejo documentar esas presiones (emails, conversaciones con testigos) por si acaso las cosas se ponen feas.
Mi recomendación es que hables con un abogado laboralista o te pongas en contacto con tu sindicato si lo hay en tu empresa. Ellos te dirán exactamente qué margen legal tiene tu jefe según la situación específica de la compañía y te ayudarán si necesitas defenderte. No dejes que te intimide: la ley está bastante de tu lado con un indefinido.