El problema casi seguro está en el drenaje, no en el motor del tambor. Si centrifuga pero la ropa sigue empapada, significa que el agua no está saliendo correctamente durante esa fase. Además del filtro de la bomba (que ya mencionaron), revisa también la manguera de desagüe completa: a veces se forma una pequeña doblez o curva que bloquea el flujo sin que te des cuenta, especialmente si la lavadora está empotrada o muy pegada a la pared.
Hay un truco que funciona: abre la tapa frontal (si tiene) o accede por donde se puede, localiza el tubo de drenaje interno que va desde el tambor hacia la bomba, y asegúrate de que esté bien conectado en ambos extremos. A veces se desencaja un poco con el tiempo. Si ves depósitos de cal o suciedad alrededor, eso también puede estar ralentizando el drenaje. Como la lavadora es nueva, probablemente no sea un problema de cal, pero vale la pena comprobarlo.
Si después de revisar todo eso sigue igual, entonces sí es defecto de fábrica y deberías contactar con LG directamente, porque una lavadora nueva debe centrifugar correctamente. Pero 9 de cada 10 veces que pasa esto es por el drenaje.