Las mujeres dirigieron quizá el 14-15% de las películas de los grandes estudios el año pasado, y eso prácticamente no ha cambiado a pesar de todo lo que se habla sobre el cambio. El problema real no es solo conseguir financiamiento, sino que los guardianes (productores, jefes de estudio, programadores de festivales) siguen optando automáticamente por nombres masculinos cuando arman equipos y aprueban proyectos, así que si eres una cineasta intentando abrirte camino, construir relaciones con otras productoras y directoras de fotografía se convierte en una táctica de supervivencia porque la vieja red de amigos no te lo regala en bandeja.
¿Está empeorando? No, definitivamente ha habido movimiento. Pero "mantenerse igual" con un porcentaje tan bajo año tras año mientras escuchamos promesas constantes sobre diversidad, eso es básicamente la definición de estar siendo expulsada.