Desde mi perspectiva, el asunto es bastante claro: la verdura congelada es muchas veces más nutritiva que la "fresca" que ves en el supermercado. La razón es simple: se congela por choque térmico inmediatamente después de la cosecha, mientras que la verdura fresca a veces viaja durante días y luego se queda en la estantería antes de que la compres. Durante todo ese tiempo, se pierden las vitaminas, especialmente la vitamina C, que es muy sensible y desaparece bastante rápido.
Pero hay una advertencia importante que quiero hacerte: revisa bien las listas de ingredientes de la verdura congelada de Bofrost o del supermercado. Algunos productos congelados tienen aditivos escondidos, sal o azúcar mezclados - eso no siempre se ve a primera vista. Si simplemente coges "verdura congelada" sin revisar si le han añadido sodio u otras sustancias, eso puede cambiar las cosas. Elige productos que realmente contengan solo la verdura, sin extras innecesarios.
Aparte de eso, puedes estar tranquila usando verdura congelada. Te ahorra tiempo, dura más, y nutricionalmente no estás haciendo nada malo - a veces incluso mejor que con esas cosas "frescas" que vienen del otro lado del mundo.