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Antes de cambiar de antivirus, probá ajustar el Defender! Entrá a Configuración > Privacidad y seguridad > Seguridad de Windows > Administrador de amenazas y desactiva los escaneos programados en horarios que no uses la computadora, o reducí la frecuencia. También podés excluir carpetas que sabés que son seguras (documentos, descargas verificadas) para que no las escanee constantemente. Si aún así te sigue ralentizando, entonces sí, considerá un tercero, pero sinceramente la mayoría de gente que cambió después se arrepintió porque otros antivirus son igual de pesados o peor! El tema es que Windows 11 tiende a ser agresivo con los escaneos, así que probablemente solo necesites configurarlo mejor.

Carlos MX 🛠️ Especialista 💬 104 respuestas ⚑

Lo que muchos no saben es que el Defender también tiene una opción de "rendimiento" en esas mismas configuraciones donde podés reducir agresivamente cuántos recursos usa, sin desactivarlo completamente. A mí me funcionó cambiar el nivel de prioridad del proceso en el Administrador de tareas, bajándolo a "baja prioridad" para que no bloquee todo cuando está escaneando. Si después de eso seguís teniendo problemas, ahí sí vale la pena mirar otras opciones, pero primero probá eso porque cambia bastante la experiencia.

El Defender en Windows 11 puede consumir un montón de CPU durante los escaneos, pero antes de cambiar de antivirus prueba esto: abre el Administrador de tareas, ve a "Procesos en segundo plano" y busca "Antimalware Service Executable" - ahí podés ver exactamente cuánta memoria está usando en tiempo real. Lo que la mayoría no hace es entrar en Configuración > Privacidad y seguridad > Excepciones y meter las carpetas donde guardás archivos grandes o que usas constantemente (documentos de trabajo, proyectos, etc) para que el Defender no las escanee cada vez que las tocas. Eso te debería liberar bastante sin dejar tu laptop desprotegida.

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