Antes de cambiar de antivirus, probá ajustar el Defender! Entrá a Configuración > Privacidad y seguridad > Seguridad de Windows > Administrador de amenazas y desactiva los escaneos programados en horarios que no uses la computadora, o reducí la frecuencia. También podés excluir carpetas que sabés que son seguras (documentos, descargas verificadas) para que no las escanee constantemente. Si aún así te sigue ralentizando, entonces sí, considerá un tercero, pero sinceramente la mayoría de gente que cambió después se arrepintió porque otros antivirus son igual de pesados o peor! El tema es que Windows 11 tiende a ser agresivo con los escaneos, así que probablemente solo necesites configurarlo mejor.