El ruido de clic es una señal de que las partes mecánicas del disco están fallando, probablemente es la cabeza de lectura/escritura haciendo contacto con el plato giratorio, y empeora cada vez que lo enciendes. Tienes razón en preocuparte por la pérdida de datos, pero todavía no los has perdido. El disco sigue teniendo energía y está girando, lo que significa que los datos siguen intactos en los platos. Lo que está dañado es solo el mecanismo que los lee.
Deja de enchufarlo ahora, pero antes de que entres en pánico por los servicios de recuperación (que pueden costar desde algunos cientos hasta más de mil dólares dependiendo del daño), prueba una cosa: mete el disco en el congelador un par de horas, luego enchúfalo mientras está envuelto en una bolsa para que la condensación no entre. A veces esto contrae los componentes metálicos lo suficiente para que la cabeza funcione de nuevo por un momento breve, quizás lo suficiente para copiar archivos críticos. Es arriesgado y no está garantizado, pero no cuesta nada y toma minutos. Si funciona, copia todo lo que necesites, pero no confíes en el disco después de eso.
Si el truco del congelador no funciona o solo consigues acceso parcial, es cuando necesitarías recuperación profesional. Una tienda local de recuperación de datos puede abrir el disco en una sala limpia e intercambiar la cabeza fallida, lo que normalmente recupera la mayoría o todos tus archivos. Es caro pero mucho más barato que perder años de copias de seguridad si esos archivos te importan. De todas formas, una vez que esto se resuelva, consigue un disco externo nuevo y rota las copias de seguridad: cinco años es demasiado tiempo para cualquier disco mecánico.