La cosa es que una semana es muy poco tiempo para un periquito nuevo, así que el estrés del cambio probablemente tiene más que ver que la comida en sí. Tuve uno hace años que llegó a casa y pasó casi dos semanas picoteando nomás, pero después arrancó normal cuando se sintió más cómodo. Mientras tanto, lo importante es que veas que agacha la cabeza hacia la comida y la prueba, aunque sea poco - eso significa que sabe dónde está. Si después de unos días más sigue sin tocar nada de verdad, ahí sí prueba con girasol o alimentos frescos como manzana, porque algunos son más exigentes con ciertos sabores.