3 respuestas

A esta edad es solo una fase, todos los niños pasan por ahí y generalmente se les pasa solo. Lo que suele funcionar mejor que disimular es ofrecer las verduras sin insistir, dejar que las toque y las explore sin presión, y sobre todo comer lo mismo delante de él para mostrarle que está bueno. Intenta también variar las presentaciones - crudas en palitos, asadas con un poco de aceite, o incluso en bastones de calabaza, a veces es solo la textura la que lo bloquea. Paciencia, en unos meses probablemente va a volver a comerlas.

En mi casa, me he dado cuenta de que los niños se vuelven extrañamente quisquillosos cuando insistes demasiado. Lo que hemos intentado es dejar los vegetales sobre la mesa durante las comidas sin decir nada - simplemente ahí, disponibles - y comer los mismos delante de él sin hacer un drama. Parece tonto pero al cabo de un tiempo la curiosidad se impone. Y además hay una gran diferencia entre zanahorias blandas hechas puré y palitos que él pueda sostener y morder él mismo, aunque no cambie nada el sabor - es solo una cuestión de control a su edad.

Lo que funciona mejor que esconderlas es dejarle cocinar contigo, aunque sea solo ayudándolo a verter o a remover - los niños comen mucho más fácilmente lo que ellos mismos han preparado. Si no, intenta servir las verduras crudas o con una pequeña salsa para mojar (un poco de mantequilla, queso fresco) en lugar de ahogarlas en el puré, porque a veces es realmente solo una cuestión de textura o de sabor que cambia cuando las mezclas.

Tu respuesta

Iniciar sesiónpara responder.