Lo clave es entender que el agua hierve cuando la presión de vapor del agua iguala la presión atmosférica que ejerce sobre ella - la temperatura no tiene nada que ver con la altitud ni con qué tan caliente esté el aire. A nivel del mar, ese equilibrio se alcanza a los 100°C porque el aire ejerce mucha presión hacia abajo. En las montañas, hay menos aire sobre ti, así que menos presión, lo que significa que las moléculas de agua pueden escapar como vapor a una temperatura más baja, tal vez 90°C más o menos dependiendo de qué tan alto estés. Tu comida tarda más en cocerse porque el agua en sí está más fría, no por nada relacionado con la temperatura del aire de la montaña.
Lo aprendí de la forma difícil en un viaje de camping donde intenté hacer pasta alrededor de 2500 metros - el agua estaba hirviendo pero se veía rara, como lenta, y todo tardaba una eternidad. Una vez que me di cuenta de que el agua estaba legítimamente más fría que en casa, simplemente le agregué más tiempo o usé una olla a presión, que forzaba la presión hacia arriba y permitía que el agua se calentara más.