Esto le está pasando a mucha gente, no solo a ti. Lo que pasa es que la inflación ha estado superando el crecimiento salarial prácticamente en todo. Cuando recibes un aumento de 3% pero los costos generales suben 5-8% o más, sí, tu poder adquisitivo en realidad se reduce aunque el número en tu nómina haya subido. Es frustrante porque en el papel parece un aumento, pero en realidad estás peor que hace un año.
Tu zona podría ser particularmente difícil, eso sí. Los costos de vivienda varían mucho dependiendo de dónde vivas, y si estás en una ciudad o región donde los alquileres se han disparado, eso te va a afectar muchísimo más que a alguien en un lugar donde la vivienda es más estable. Lo mismo pasa con la gasolina y los comestibles en cierta medida - las diferencias regionales importan. Pero el problema central es universal: los salarios se han mantenido estancados (los empleadores son lentos para subirlos significativamente) mientras que los precios de lo esencial como comida, energía y vivienda han subido más rápido.
La parte complicada es que un aumento de 3% se está volviendo bastante estándar en este período, pero la mayoría de los economistas dirían que necesitarías algo más cercano a 5-7% solo para mantenerte al día con los aumentos de costos reales. Así que a menos que hayas recibido mucho más de lo típico, te están apretando. Es una de las razones por las que mucha gente está cambiando de trabajo más seguido - quedarse significa aceptar un recorte salarial real año tras año, así que la gente busca saltos más grandes cuando cambia de posición.