El estrés desencadena toda una cadena de cambios hormonales en tu cuerpo 😟 Cuando estás pasando por un momento difícil, las glándulas suprarrenales liberan cortisol, que es la hormona de "estado de alerta". Su aumento puede trasladar los folículos pilosos de la fase de crecimiento a la fase de reposo y caída - esto se llama efluvio telógeno. Además, el estrés estrecha los vasos sanguíneos, empeora el riego sanguíneo del cuero cabelludo, y el cabello no recibe suficiente nutrición. Al mismo tiempo, el sistema inmunológico puede volverse loco y empezar a atacar los bulbos pilosos. En fin, el mecanismo es complejo y es difícil determinar cuál de estos factores es el principal en tu caso específico.
Para detener el proceso, necesitas trabajar en dos frentes: reducir el estrés en sí mismo y mantener el cabello en buen estado. Empieza por lo obvio: intenta dormir bien, moverte, caminar, quizá meditar o simplemente encontrar tiempo para tus hobbies 🤳 El manejo del estrés realmente ayuda. Y a la vez, asegúrate de que el cabello tenga suficiente hierro, zinc y proteína - a menudo cuando hay tensión crónica, la gente come de cualquier manera y al cabello le falta el material de construcción.
Si el cabello se te cayó bastante durante un par de meses pero ya pasaste el período crítico, muchas veces todo se normaliza por sí solo - solo necesita tiempo. Si la caída continúa durante meses o notas zonas calvas, es recomendable que consultes con un dermatólogo para descartar otras causas y, si es necesario, obtener recomendaciones sobre vitaminas o tratamientos.