En mi casa también lo he experimentado - en invierno un apartamento frío es realmente desagradable, especialmente si pasas frío por la noche. Legalmente tu arrendador tiene límites bastante estrictos. Tiene que garantizarte una temperatura mínima, y 19 grados están claramente por debajo. La jurisprudencia lo ve así: en los meses de invierno, la calefacción debe funcionar de manera que puedas alcanzar al menos 20-21 grados durante el día - por la noche puede ser algo menos, pero no extremadamente. Si en tu apartamento por la noche hace significativamente más frío, tu arrendador incumple su obligación de mantenimiento.
Lo que concretamente puedes hacer: documenta las temperaturas reales en tu apartamento, preferiblemente a diario y en diferentes lugares. Luego escribe una queja por escrito al arrendador (carta o correo electrónico) indicando que la calefacción no funciona adecuadamente y no mantiene la temperatura. Dale un plazo para que subsane el defecto - normalmente 1-2 semanas. Si nada cambia, puedes reducir el alquiler o en su caso retener la fianza hasta que se solucione el problema. En casos más graves, también puede asesorarte una asociación de inquilinos - la mayoría de ciudades tienen una y ayudan de forma gratuita.