Lo que pasa es que en realidad no estás desarmado aquí - la mayoría de los servicios mete la pata en esto en algún momento, y hay múltiples formas de arreglarlo. Me pasó algo parecido con un servicio que cancelé allá por 2024, y el cargo apareció un par de semanas después de que se cerró mi ventana de cancelación. Tenía el email de confirmación también, así que fui directamente al banco en lugar de andarme con llamadas de un lado para el otro con el servicio al cliente. Ellos lo impugnaron en mi nombre en cuestión de días, y la empresa ni siquiera lo controló porque la prueba de cancelación era sólida.
Tu email de cancelación es genuinamente tu activo más fuerte. Cuando contactes al servicio al cliente, abre con eso y pide un reembolso directamente - la mayoría de las veces lo procesarán inmediatamente porque saben que están en terreno legal muy delgado. Si te ponen objeciones o te ignoran, escalalo a tu banco o compañía de tarjeta de crédito y presenta una disputa. No necesitas aceptar su "déjanos investigar" y dar vueltas. Plantealo como un cargo no autorizado después de que terminaste el servicio, adjunta tu confirmación de cancelación, y deja que tu institución financiera lo maneje de ahí en adelante.
La otra ventaja que tienes es que este patrón de cargo está documentado ahora. Si de alguna manera lo intentan de nuevo, tendrás un caso todavía más claro. Los sistemas de la mayoría de las empresas realmente tienen problemas en las cancelaciones, así que esto muchas veces se resuelve en una conversación. Pero si estás tratando con alguien deliberadamente difícil, la ruta de disputa bancaria normalmente lo cierra en 5-10 días hábiles. No pierdas tiempo dándole vueltas con su chat de soporte si el primer intento no funciona.