¿Sabías que había hielo resbaladizo antes de que se cayera, o fue hielo que se formó justo antes de que llegara? Eso importa mucho. La respuesta anterior toca el tema de la negligencia, que es lo central, pero vale la pena aclarar: no eres automáticamente responsable solo porque alguien se lastime en tu propiedad. Lo que importa es si incumpliste un deber de cuidado, es decir, si creaste un peligro, sabías que existía y no hiciste nada, o deberías haberlo sabido y no la preveniste ni lo arreglaste. Si tus escalones estaban naturalmente helados esa mañana y se resbaló, eso es diferente a si los hubieras dejado sin tratar durante semanas sabiendo que se vuelven peligrosos.
Tu relación con ella también influye. Como es tu amiga, tenías un deber mayor de mantenerla segura que el que tendrías con un intruso al azar, pero menor que el que tendrías con alguien a quien explícitamente invitaste a hacer negocios. El hecho de que fuera una visita social en tu hogar te pone en un término medio. Tu seguro de propietario probablemente cubrirá esto si hay un reclamo legítimo, y honestamente, para eso sirve. No ignores su situación médica: comunícate, expresa tu preocupación, y deja que tu compañía de seguros maneje el reclamo si ella lo presenta. Luchar contra la responsabilidad de manera informal podría salir mal; déjalo en manos de los profesionales para que lo evalúen.