Si te lo vendieron como nuevo y luego descubres que tiene Windows pirata, tienes derecho a reclamación. Lo primero es dirigirte directamente a la tienda con el comprobante de compra y exigir una solución (cambio, devolución o actualización a una licencia legal), porque básicamente te vendieron un producto defectuoso. Si la tienda no colabora, puedes presentar una reclamación ante la asociación de consumidores de tu comunidad autónoma o contactar con la Dirección General de Consumo, que son quienes tramitan estos temas. También podrías consultar con un abogado si el ordenador te costó bastante dinero, aunque normalmente estos organismos resuelven sin necesidad de llegar ahí.