No dejes que pienses que esas 300 páginas fueron una pérdida solo porque el final fue malo. La cosa es que un mal final definitivamente puede arruinar toda la experiencia, pero no borra lo que vino antes. Si realmente estuviste enganchada durante la mayoría, sacaste algo de ese tiempo - los personajes te importaban, la historia te atrapó. Un final apresurado o sin sentido es frustrante precisamente porque te importaba, lo que significa que el libro hizo su trabajo durante la mayor parte de la lectura.
Dicho esto, sí, los finales me importan mucho. Definitivamente he dejado libros sintiéndome estafada cuando un autor claramente se quedó sin energía o no supo cómo cerrar las cosas. Pero también he reído cosas donde inicialmente odiaba el final porque me di cuenta de que tenía más sentido la segunda vez, o porque había construido expectativas poco realistas. La verdadera prueba es si alguna vez volverías a pensar en ese libro - si te encuentras preguntándote qué pasó con esos personajes o hablando sobre él con alguien, el final no lo mató completamente.
Donde trazo la línea es cuando el final contradice activamente lo que vino antes o traiciona a los personajes. Un final apresurado es molesto, pero uno sin sentido que además se siente fuera de lugar? Eso duele más. De cualquier manera, vale la pena preguntarte qué específicamente te molestó de él. ¿Fue emocionalmente insatisfactorio, o simplemente se siente perezoso? Porque esos son problemas diferentes, y uno de ellos podría importarte menos después de reflexionar que en este momento.