La profesión definitivamente no desaparece, pero ha evolucionado bastante. Antes el secretario era simplemente un asistente, ahora es más bien un administrador con habilidades técnicas. Esos requisitos sobre bases de datos y CRM aparecieron precisamente porque hay demanda, y las empresas buscan gente que pueda arreglárselas de una. Si tienes capacidad para aprender herramientas rápidamente, es superable.
Lo importante es entender que lo que se vuelve obsoleto no es el rol de asistente en sí, sino su versión antigua, cuando la persona simplemente anotaba reuniones e imprimía documentos. Ahora se espera que el secretario optimice procesos, gestione información, sea el puente entre departamentos. Eso hace el trabajo más interesante, pero requiere no solo organización, sino también conocimientos técnicos.
Tiene sentido estudiar si te atrae el trabajo organizacional y no te asusta tener que estar constantemente aprendiendo nuevos programas. Pero apostar solo por un diploma abstracto de secretario es arriesgado. Haz cursos en paralelo sobre los sistemas que son relevantes en tu región, muestra interés en la automatización, desarrolla habilidades comunicativas. Así encontrarás trabajo más fácilmente.