Una cocina con horno eléctrico integrado consume bastante energía cuando el horno está encendido, pero si estás en un apartamento pequeño y no tienes lugar para dos equipos, termina siendo una solución práctica. Su consumo es similar al de un horno eléctrico aparte, solo que ocupas menos espacio. Lo positivo es que los modernos se calientan relativamente rápido comparados con los antiguos, quizá 10-15 minutos para estar listo, dependiendo del modelo.
Lo que importa de verdad es si vas a usar el horno con regularidad. Si es solo para asar unas cosas ocasionales, compensa por la comodidad. Ahora, si cocinas bastante y usas el horno casi a diario, lo vas a notar en la factura de electricidad, sin dudas. Mucha gente prefiere mantener la cocina de gas en los quemadores (si tienes cilindro de gas, claro) y complementa con un horno eléctrico pequeño, porque la combinación sale más barata a fin de mes.
Otra cosa a considerar: estas cocinas con horno integrado suelen ser más caras y la calidad es variable. Si consigues mantener solo gas en los quemadores e inviertes en un horno eléctrico de piso separado, quizá salga mejor relación costo-beneficio. Pero si de verdad no tienes espacio, una cocina integrada decente resuelve el problema y no es el fin del mundo en términos de energía.