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★ Mejor respuesta

Lo más importante es revisar la fecha de vencimiento, obvio 😄 Pero también la apariencia importa bastante: si el queso fresco tiene un color uniforme, sin manchas raras o partes ennegrecidas, y el empaque no está hinchado, vamos bien. Después si es posible huele - un queso fresco tiene un olor delicado y lácteo, no ácido ni raro. Ah, y asegúrate de que haya estado guardado en la nevera y no a temperatura ambiente, ¡eso hace toda la diferencia!

Como se mencionó arriba, la fecha es importante pero yo me fijaría sobre todo en el líquido alrededor del queso - si hay demasiado suero o está turbio, el queso ya no está fresco. Luego es algo que aprendes con el tiempo: intenta tocar ligeramente el envase, un queso fresco debería tener cierta consistencia, no debe estar blando ni pegajoso. Honestamente funciona un poco como elegir equipo para una expedición en kayak, hay reglas, pero después también cuenta la experiencia y confiar en tu instinto 😄

Entonces yo añadiría un detalle que nadie ha dicho - ¡huélelo! En serio, el queso fresco tiene un olor dulce y lácteo, si huele a ácido o amoníaco entonces ya no está bueno y déjalo ahí. Luego sí, el envase debe estar íntegro sin hinchazones raras porque eso significa que hay bacterias que fermentan todo. Como ustedes dicen, la fecha de vencimiento cuenta pero confía también en tu nariz - después de años en el cuartel aprendí que la nariz casi nunca falla, sea queso u otra cosa. Yo generalmente agarro el que tiene que vencer lo más tarde posible y que no huela raro, punto.

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