La diferencia es clara: 'però' da vuelta las cosas, 'perciò' explica la consecuencia. Recuerdo que yo también me confundía cuando tenía que escribir un mensaje rápido por teléfono, hasta que lo conecté con dos imágenes mentales. Con 'però' hay un choque: "He terminado los deberes, però no quiero salir" - la segunda parte contradice lo que uno esperaría. Con 'perciò' en cambio una cosa surge de la otra: "He terminado los deberes, perciò puedo salir" - salir es una consecuencia lógica.
Intenta pensarlo así: 'però' es cuando el segundo hecho te sorprende respecto al primero, 'perciò' es cuando lo concluye naturalmente. "Estaba muy cansado, però siguió trabajando" - esperabas descanso, en cambio no. "Estaba muy cansado, perciò dejó de trabajar" - la conclusión era obvia. Si lees la frase y sientes un "pero..." en la cabeza, necesitas 'però'; si sientes un "entonces..." o "pues...", necesitas 'perciò'.