Acá está el punto: aunque pasaron dos meses, Amazon típicamente extiende su cobertura más allá de los 30 días para defectos de fabricación, así que no descartes contactarlos primero. Pero tienes razón en que la garantía del fabricante es lo que realmente te va a proteger a largo plazo. Mi consejo práctico es que hagas las dos cosas en paralelo: abre un caso con Amazon alegando que el producto llegó defectuoso (porque un cargador que deja de funcionar a los dos meses es claramente un problema de calidad, no de uso normal), y simultáneamente contacta al fabricante con el número de serie.
Lo que nadie mencionó aún: antes de hacer cualquier reclamo, prueba con otro cargador compatible si tenés acceso a uno. Puede ser un cargador genérico o de otro dispositivo que use el mismo conector (USB-C, micro USB, lo que sea). Si la tablet se enciende con otro cargador, entonces es solo el adaptador el culpable y es mucho más fácil de resolver. Si no, entonces es un problema de batería o de puerto, que ya es cosa del fabricante.
Cuando contactes al fabricante, ten lista la factura, la foto del número de serie (está normalmente en la parte de atrás de la tablet o en la configuración del sistema), y el número de serie del cargador si aparece. Algunos fabricantes van a ofrecerte un reemplazo del cargador directo, otros van a pedirte que hagas el trámite por el lugar de compra. Pero por ahora no pierdas tiempo esperando: abre el caso con Amazon hoy.