Si los metiste en un tupper cerrado el lunes, el viernes aún deberían estar perfectamente comestibles. Los huevos duros aguantan bastante bien en la nevera, ronda los 7 días sin problema. Lo importante es que estén bien cerrados para que no absorban olores de otros alimentos y se mantengan frescos.
Ahora bien, hay un detalle que la gente suele pasar por alto: el estado de la cáscara. Si los pelaste ya cuando los guardaste, esos sí que tienen menos tiempo, quizá 4 o 5 días máximo, porque pierden esa protección natural. Los que siguen con la cáscara intacta aguantan sin problemas esos siete días o incluso un poco más. Así que si los tuyos aún tienen la cáscara, estás tranquila. Abrelos cuando vayas a comerlos.
Lo que sí conviene es que los huelas antes de comértelos, sobre todo si pasó bastante tiempo. Un huevo cocido en mal estado huele de forma inconfundible, así que ese es tu mejor indicador. Mientras no tengan ese olor fuerte a azufre extraño, van a estar bien.