Las gotas que se acumulan después del lavado no es una emergencia absoluta, pero tampoco hay que ignorarlas. La diferencia entre "grave" y "puede esperar" depende de dónde salga el agua. Si sale por el tubo de desagüe (el que termina en la canaleta), podría ser solo un sello desgastado o un pegamento que se está desprendiendo - en ese caso mantén un ojo en la situación y llama a un técnico dentro de la semana. Si en cambio el agua viene del tubo de entrada (los de ingreso, los más cercanos a la pared) o de los lados de la junta de la puerta frontal, ahí sí empiezan los problemas serios y conviene actuar antes.
A 6 años tu Candy no es aún vieja vieja, pero ya empieza a notar el desgaste del uso. Las juntas se degradan, los tubos se endurecen - todo es normal. Mientras tanto, intenta ver de dónde sale: pon un ciclo corto, quédate mirando, y ve si las gotas salen de abajo (desagüe), de atrás (entrada) o de los lados (juntas). Una cosa importante: comprueba que no sea simplemente el agua de condensación del tubo de desagüe que no drena bien, pasa seguido y no es un problema estructural de la máquina.
Si se trata realmente de una pequeña grieta en el tubo de desagüe o de una junta que se afloja, el fin de semana lo puedes hacer tranquila. Pero si notas que el agua aumenta de velocidad o si en los próximos ciclos las cantidades crecen, no lo dejes estar. Y de todas formas, cuando llames, el técnico probablemente te propondrá cambiar los tubos de entrada (son económicos) justamente como prevención vista la edad de la lavadora - valora si conviene hacerlo junto.