Lo que realmente importa es la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira algo a 20 pies de distancia durante 20 segundos. Tu cansancio visual casi seguramente viene de que tus músculos de enfoque se agotan, no de las longitudes de onda de luz azul en sí. Cuando fijas la vista en una pantalla, parpadeas menos y tus ojos se quedan bloqueados a la misma distancia, lo que es genuinamente agotador después de horas.
Los lentes de luz azul *podrían* ayudar un poco con el sueño si usas pantallas justo antes de acostarte (la luz azul sí interfiere con la melatonina), pero ¿para el cansancio visual diurno? La evidencia es bastante débil. Se promocionan mucho porque son rentables, no porque la ciencia sea sólida. Obtendrías mucho más alivio tomando descansos de verdad, ajustando el brillo de tu pantalla para que coincida con tu entorno, y tal vez aumentando el tamaño de la fuente para no esforzarte leyendo.
Dicho esto, ¿preguntas porque estás considerando comprarlos de todas formas, o estás tratando de averiguar si hay algo más pasando con tus ojos? A veces la gente siente que se siente mejor solo por el efecto placebo de *hacer algo*, que no es poco cosa. Pero si te duelen los ojos, los descansos y los cambios en el posicionamiento de la pantalla casi seguramente te ayudarán más que los lentes mismos.