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★ Mejor respuesta

El cepillo eléctrico realmente limpia mejor que el manual, eso no es marketing. Hace muchísimos más movimientos por segundo de los que puedes hacer a mano, además la vibración ayuda a llegar a lugares difíciles entre los dientes y bajo las encías. La gente que cambió al eléctrico nota resultados en apenas un par de semanas: los dientes se ven más blancos, las encías más saludables, la placa se elimina mucho más efectivamente. Claro, si cepillas los dientes de forma negligente con un cepillo manual, ningún eléctrico va a salvarte, pero con una técnica correcta el eléctrico sí da una ventaja real.

En cuanto al tipo, los sónicos y los rotatorios funcionan más o menos igual de bien, elige según cómo se sienta. Los cepillos rotatorios (cabezales redondos que giran) funcionan un poco mejor contra la placa, pero los sónicos son más cómodos para encías sensibles y se sienten más suaves. Yo te diría que no gastes en marcas caras: ya en el rango de precio medio la calidad es buena. Lo importante es que tenga varios modos de intensidad y la batería dure bastante.

Si el precio es problema, espera a una promoción o empieza con una opción económica: incluso un cepillo eléctrico barato funciona mejor que uno manual caro. Una vez que lo pruebes, no querrás volver.

Si el presupuesto es ajustado, intenta ahorrar un poco primero y consigue una de sónico: son más baratas que las rotatorias y el resultado es prácticamente el mismo para la mayoría de la gente. El principal consejo: no presiones el cepillo contra los dientes, simplemente apóyalo en un ángulo ligero de 45 grados, como lo harías con un cepillo normal: la máquina hace el trabajo, y la presión fuerte solo desgasta las cabezas más rápido y puede dañar las encías. La primera semana después del cambio las encías pueden sangrar, es normal, se están acostumbrando.

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