El aumento que ves es real, pero no es uniforme: algunos lugares definitivamente apretaron más sus márgenes que otros, mientras que unos pocos han mantenido precios más razonables. No es pura inflación; los costos de mano de obra, las disrupciones en la cadena de suministro, y sí, algunos lugares vieron claramente una oportunidad para subir precios cuando todos los demás lo estaban haciendo y los clientes estaban distraídos. Lo complicado es que la renta y los costos de ingredientes genuinamente subieron un montón entre 2024 y ahora, así que incluso los restaurantes que intentaban ser justos tuvieron que traspasar parte de eso. Pero la variación regional importa un montón: una hamburguesa en una ciudad grande probablemente subió mucho más que la misma hamburguesa en un pueblo más pequeño, en parte por las diferentes presiones de renta y en parte porque los mercados urbanos toleran mejor los precios más altos.